|
Las
Guerras Napoleónicas
Capítulo
XIV
Enero
a Diciembre de 1810
Índice
de épocas y temas, todo disponible en esta página:
Guerra de
Independencia Española (III): 1810.
u
Volver
a Portada de Guerras Napoleónicas
Las Guerras Napoleónicas:
Capítulo XIV
Guerra de
Independencia Española (III): 1810
19
enero 1810:
Expedición francesa a
Andalucía.
Tras la derrota del último gran ejército
español en Ocaña, el rey José Bonaparte, deseoso de hacer méritos
ante Napoleón y hacer efectivo su reinado en España, ordena la invasión
de Andalucía.
La ocupación de Andalucía ha sido planificada
por el Mariscal Soult; las tropas que intervendrán suman 55.000 hombres,
al mando de los mariscales Victor, Sebastiani y Morthier al cargo
respectivamente de los 1º, 4º y 5º Cuerpos de Ejército Francés; el
2º Cuerpo al mando del mariscal Reynier queda emplazado a la defensiva
junto al Tajo, en precaución de las maniobras de los ingleses del
Vizconde de Wellington.
El 19 de enero los franceses establecen su
Cuartel General en Santa Cruz de Mudela, donde se sitúa el 5º Cuerpo y
el Ejército de Reserva del general Dessolles; a su derecha, en Almadén,
se emplaza el 1º Cuerpo cuyo objetivo, es entrar en Andalucía por el
camino de la Plata; y a la izquierda, en Villanueva de los Infantes, el
4º Cuerpo, que debía entrar por Montizón.
Para impedirlo, los españoles cuentan en
Sierra Morena con el resto del derrotado Ejército del Centro del
general Areizaga, menos de 25.000 hombres situados desde Venta de Cárdenas
a Santa Elena y en Venta Nueva.
El día 20 de enero los franceses avanzan
simultáneamente por los Puertos del Rey, Muradal y Despeñaperros,
encontrando escasa resistencia, pues los hispanos se retiran precipitadamente
por temor de ser flanqueados. En las Navas de Tolosa se dispersan,
aunque en Venta Nueva y Venta Quemada los hombres del general Vigodet
resisten un par de horas, distinguiéndose en Matamulas el
Regimiento de Ordenes Militares, del que sólo sobreviven 40 soldados,
al negarse a replegarse.
El mismo día los franceses llegan a La
Carolina; las tropas del mariscal Sebastiani entran el día 23 Jaén, y
esa jornada la soldadesca del general Victor entra en Córdoba;
Sebastini llega a Granada el 28 y el 5 de febrero entra Málaga; Victor
llegará a Sevilla el 1 febrero, y el 5 está ante la isla
gaditana. En tan sólo 15 días los franceses ocupan casi toda Andalucía,
excepto Cádiz.
21 enero 1810:
Combate de Mollet
La guarnición francesa de Barcelona, al mando
del general Duhesme, se encuentra rodeada de territorio controlado por
guerrilleros hispanos, por lo cual frecuentemente organiza
columnas en busca de suministros. En esta ocasión, el mariscal
Augereaud envía desde Hostalrich un convoy de suministros escoltado por 9.000 hombres,
y Duhesme parte a su encuentro con 2.000 hombres, para reunirse en
Granollers.
El Marqués
de Campoverde sale de Tarrasa e intercepta a la vanguardia de la columna de Duhesme,
en Santa Perpetua, aniquilándola.
Después, marcha hacia Mollet, donde se enfrenta al resto: 1.500
infantes, 160 coraceros y 2 cañones, que se atrincheran en el pueblo y en
las colinas próximas. Finalmente, los españoles rodean un grupo y
se rinden, apresando 500 infantes, 140 jinetes, los
cañones y sus equipos. Con sus corazas se
creará el Regimiento de
Coraceros de Cataluña.
31 enero 1810: Las
tropas francesas del general Bonnet entran en Oviedo.
1 febrero
1810:
Rendición de Sevilla
Desde que Madrid fuese
tomada por los franceses hace 15 meses, Sevilla,
en Andalucia, es sede de la Junta Central Suprema
Gubernativa de España e Indias, el mayor órgano político que rige la
nación a favor de su independencia y de la causa del monarca
secuestrado, Fernando VII. Sevilla es pues la capital antifrancesa del
país.
Ayer por la noche, ante la
imposibilidad de defender la capital frente al gran ejército francés
del mariscal Víctor, abandonan Sevilla los 4.500 hombres de su
guarnición, al mando del Vizconde de Gand, escoltando a los 23 miembros
de la Junta Suprema, camino de Niebla para luego retirarse a Cádiz.
Hoy entran en Sevilla los
franceses, haciéndose así con su estupendo Parque y Maestranza de
Artillería, y su célebre fábrica de tabacos, entre otras entidades.
Pero lo peor para los españoles es el perjuicio moral de perder tan
simbólica capital.
5 febrero
1810:
Toma de Málaga.
Tras entrar en Granada, el general
francés Sebastiani deja una guarnición de 1.500 hombres y parte al
mando de 5.500 soldados y 3.000 jinetes, con misión de tomar Málaga,
siguiendo el plan de ocupación de Andalucía dictado por el Mariscal
Soult.
En Málaga cunde el pánico. El
ex-general Abello instiga a la población a amotinarse contra la Junta
Local de Defensa, la depone y se nombra así mismo Capitán General.
Reunió a algunos antiguos soldados del derrotado ejército de Areizaga
y a unos 100 soldados suizos supervivientes del 3º Regimiento de
Réding.
Sebastiani ofrece la
rendición, pero los exhaltados defensores contestan con fusilería; al
primer asalto de la caballería enemiga, huyen. Los malagueños impiden
el saqueo francés a cambio de 12
millones de reales, aunque los franceses ahorcarán a los instigadores del motín. Abello huye a Cádiz, donde será juzgado y
encarcelado.
6 febrero
1810:
Comienza el Sitio de
Cádiz.
La ciudad portuaria de Cádiz,
en Andalucía, es uno de los reductos de la resistencia hispana
frente a la invasión napoleónica. Después de la rendición de
Sevilla, hace una semana, ampara a la Junta Suprema, convirtiéndose
así en la principal capital de la España antifrancesa.
La Armada española tiene
una gran puerto fortificado en la capital, con defensas excepcionalmente
planificadas pero poco artilladas. Su guarnición era de sólo 2.000
soldados, pero a instancias de Duque de Albequerque aumenta a 12.000
hombres, más 8.000 milicianos y ciudadanos, convirtiendo la plaza en un bastión contra los franceses,
al que además podrían arribar los suministros y refuerzos anglolusos,
necesarios para continuar la lucha; de momento hay una división de
5.000 ingleses y portugueses. En la bahía fondea la escuadra británica
del almirante Purvis y otra española, de
Ignacio de Álava.
El mariscal Víctor se
presenta hoy al mando de 60.000 soldados, pidiendo en nombre del rey
José Bonaparte la rendición de la plaza, de la flota anclada en su
bahía y de lo que queda del Ejército de Extremadura, pero el Vocal de
la Junta, Garzón de Salazar y el general Venegas le contestan mañana,
en una nota redactada en papel de fumar: "- La ciudad de Cádiz,
fiel a los principios que ha jurado, no reconoce otro rey que el Señor
Don Fernando VII." Así comienza un asedio que se prolongará hasta
1812.
11 febrero
1810: El
mariscal Ney intenta rendir Ciudad Rodrigo; se retira a Salamanca.
20
febrero
1810: Combate
de Vich
20
febrero
1810: En
Mantua es fusilado el guerrillero tirolés Andreas Hofer.
26 febrero
1810:
Expedición francesa a
Valencia
Una vez ocupada Andalucía, el rey José
Bonaparte ordena al general Suchet,
que al mando de parte del Ejército de Aragón, de 30.000 soldados,
despejar Valencia de milicianos, soldados y guerrilleros españoles.
Suchet inicia hoy su partida con
dos columnas de 14.000 soldados, el resto queda en Aragón para resistir
cualquier acometida de las divisiones españolas de los generales Villacampa, García Navarro y Perenna,
en total unos 13.000 hombres.
Una columna francesa a cargo del
general Habert se dirigirá a Morella, ocupándola sin resistencia para
luego llegar a Murviedro. La otra columna mandada por el mismo Suchet,
parte de Teruel, haciendo huir a una fuerza hispana en Alventosa, que se
replegará a la capital valenciana dejando atrás 4 cañones; tras esto
los franceses entrarán en Segorbe, dando por finalizada su expedición,
sin ningún resultado.
21 marzo 1810: Comienza
el Sitio de Astorga.
2 abril 1810:
Boda de Napoleón y
Marie Louise.
A finales del pasado año, el
corso logró la anulación del matrimonio con su esposa, Josefina
Tascher de Pagerie, viuda del vizconde de Beauharnais, alegando que no
podía darle hijos. Ahora ya puede casarse con su nuevo amor, la
alemana Maria Luise, Archiduquesa de Austria, hija del emperador
austriaco Francisco I.
La solemne boda se celebra hoy con
gran ostentación en la catedral de Notre Dame de París. Con este
nuevo enlace Bonaparte pretende legitimar su status de Emperador ante la
aristocracia europea, aparte de obtener varias ventajas diplomáticas;
también le dará el hijo que desea. En realidad, Napoleón seguirá
amando a Josefina, con quien compartió 14 años de su vida. Ella se
retira a Malmaisón, donde morirá en 1814.
12 abril 1810:
Fin del Sitio de Hostalrich.
El pasado 15 de
diciembre los franceses se presentan ante la villa de Hostalrich,
enviando un emisario pidiendo la rendición de la plaza, contestando su gobernador, el coronel Estrada: "
- Siendo hija Hostalrich de Gerona, debe
imitar el ejemplo de su madre". Los franceses sitian la villa.
El 13 de enero los invasores pasan
al asalto, entrando el día 19, atrincherándose y ocupando la iglesia el
20, donde se posicionan firmemente. Los sitiados realizan muchas salidas,
hasta que el 20 de febrero los franceses comienzan a bombardear el
castillo, hasta hoy, tiempo durante el cual le llueven 4.800 bombas.
Los defensores españoles se
hallan en un estado lamentable: el agua de los aljibes se agota, falta
la comida, y de todo, además el
gobernador ya recibió del general O'Donell la advertencia de que no
podía ir nadie en su socorro desde Tarragona.
Desesperado, Estrada decide hacer
una última salida a las 22:00 horas al mando de los 1.200 soldados que
le quedan en condiciones de valerse. Consiguen salir del cerco por
Poniente, abriéndose paso por Arbucias, donde se da un combate entre
españoles y franceses. Estrada es capturado con 400 de los suyos; el
resto puede escapar y llegará a Vich dentro de dos días, al mando del
Teniente Coronel Baños.
13 abril 1810: Comienza
el Sitio de Lérida.
17 abril
1810:
El
mariscal Massena toma el mando del Ejército Francés en Portugal.
19 abril 1810: Comienza
el Sitio del Castillo de Figueras.
22 abril
1810:
Fin del I Sitio de Astorga
Napoleón ha proyectado otra invasión de
Portugal, con intención de expulsar al cuerpo expedicionario británico
de Wellesley. Para asegurar el flanco derecho de la operación, a los
franceses se les hace necesario tomar la plaza de Astorga.
Se encarga de la defensa de la plaza su gobernador, el
experto coronel Santocildes, con 2.800 soldados, algunos milicianos y 13
cañones. La villa está mal fortificada por un viejo muro de piedra con
torreones y sin obra exterior; los españoles han atrincherado el arrabal de Reitibia, al
oeste, y dos conventos.
El 11 de febrero el
general francés Loison se presenta ante la plaza con 9.000 hombres y 6 piezas de
campaña, pidiendo la rendición , pero al serle negada se retira 5
días después por estimar que no tiene la suficiente fuerza para tomar
Astorga.
El 21 de marzo llega el general
Junot, Duque
de Abrantes, al mando del 8º Cuerpo de Ejército francés, de 21.000 infantes y 5.000
jinetes, iniciando las labores de sitio; faltos de material de zapa,
algunos cavan a mano, dando ejemplo el general Tupin; tampoco cuentan de
momento con artillería, en camino desde Valladolid.
El 1 de abril los franceses
realizan un ataque y toman la única fuente de agua potable de la
ciudad. Al día siguiente los españoles evacuan los conventos,
quemando uno para impedir que lo tomen los invasores; dejando sin
embargo el paso libre a estos hasta la Puerta del Rey, atrincherándose
en los escombros del edificio quemado.
Los sitiados realizan nuevas
defensas en el arrabal de Reitibia, arrasando una línea de 100 metros
de casas, y además efectúan salidas contra los trabajos de zapa de los
atacantes, inutilizándoles dos minas con las que pensaban volar el
muro.
El 8 de abril se entabla un
combate por el arrabal de San Andrés, que termina incendiado,
atrincherándose ahora los hispanos en la Puerta del Matadero, mientras
los franceses se posicionan en los arrabales y avanzan hacia el interior
de la villa amparados en su recién llegada artillería ligera,
comenzando a bombardear a los hispanos desde el día 20 de abril con 18
piezas de artillería pesada.
Durante el bombardeo del día
siguiente los franceses abren una brecha en la línea de defensa
española, de 25 metros de ancho. Junot pide la rendición, amenazando
con no dar cuartel ni a soldados ni a civiles: es contestado con un
cañonazo.
Al caer la tarde,
dos columnas de 700 franceses se lanzan al asalto por la brecha, mientras otras fuerzas
realizan una maniobra de distracción desde el arrabal de Reitibia. El
asalto es repelido, sufriendo los franceses muchas bajas, pero
Santólcides es informado de que agota la munición y no queda comida,
decidiendo rendir la plaza al día posterior para que los franceses no
hagan una masacre con los civiles.
Hoy la guarnición española
abandona Astorga desfilando por la Puerta del Obispo
con banderas desplegadas al redoble de tambor, ante una formación de
honor de los franceses. El coronel Santócildes entrega su espada al general
Junot, pero este se la devuelve en gesto de respeto. Durante el sitio
los franceses han tenido 800 bajas, y los españoles no más de
150.
7
mayo 1810: Combate de Galera,
en Granada.
22 mayo
1810:
Resistencie heroica de Montellano,
de dónde se retiran 1.500 franceses
14 mayo 1810:
Fin del Sitio de Lérida
El general Suchet, al mando del
Ejército de Aragón, retorna de su inútil expedición a Valencia
marchando a Cataluña con parte de sus tropas, con el nuevo objetivo de
tomar la importante plaza de Lérida.
El 13 de abril el mariscal
Suchet se presenta al mando de 13.000 soldados con 24 cañones, 6 obuses
y 10 morteros, dotados de 700 balas cada pieza; además llevan 8.000
aperos de zapa, 100.000 sacos terreros, y material para hacer 6.000
cestones, 50.000 faginas y 60.000 piquetes, entre otros útiles de
asalto y aproche.
Lérida está defendida el
general D. Jaime García Conde, con una guarnición de 8.000 hombres y
110 cañones emplazados en la fortificación de la ciudad, que consta de
un parapeto abaluartado, torreones, un castillo al este y el fuerte de
Gardeny, con los reductos del Pilar, San Fernando, y un baluarte en la
orilla opuesta del Segre. Los franceses forman su línea de ataque ante
los baluartes de la Magdalena y del Carmen.
El general español O´Donell,
avanza desde Tarragona con 6.000 hombres y 600 jinetes para reforzar la
guarnición sitiada. Pero el 23 de abril los coraceros franceses atacan
de improviso su columna, arrollando su flanco derecho, y también
deshacen el intento de la infantería de formar en cuadro; O´Donell
se retira a Montblanch.
Suchet pide al día siguiente
la rendición de Lérida, anunciando con intimidación el repliegue de
los refuerzos que habían de socorrerla. García Conde le contesta:
"- Esta plaza no ha contado nunca con el auxilio de ejército
alguno..."
La noche del 29 de abril los
franceses comienzan a instalar 4 baterías, de 18 piezas cada una a 270
metros de los parapetos y baluartes. El día 4 de mayo García Conde
hace dos salidas simultáneas por para hostigar estas labores de
aproche, logrando hacer huir al personal de una batería y causando
destrozos en sus defensas.
El 7 de mayo las labores de
sitio terminan y Suchet ordena iniciar el bombardeo de Lérida, a cuyo
fuego replica su guarnición, con tal eficacia que hacia las 16:00 horas
los cañones españoles han descabalgado todas las piezas francesas,
cesando por completo su acción. García
Conde aprovecha la impotencia artillera de Suchet y ordena hacer una
salida; pero los franceses se defienden bien.
El 12 de mayo los franceses
reanudan el bombardeo desde las 09:00 horas. Al anochecer abren brechas
en los baluartes del Carmen y Magdalena y Suchet
manda asaltar el fuerte Gardeny. Los defensores de los reductos del
Pilar y San Fernando son abatidos por los franceses, pero estos no
consiguen tomar el fuerte.
Al anochecer del día 13, los
franceses entran al asalto por las brechas abiertas la jornada anterior.
Los españoles han barricado bocacalles y abierto aspilleras en las casas,
pero 3 horas después el general Harispe entra por la Puerta de San
Antonio, marchando hacia el castillo, último reducto de los defensores,
bombardeado de día y noche, sin piedad alguna con los civiles leridanos
allí refugiados.
La mañana de hoy el castillo
sigue siendo bombardeado y en su interior la gente es masacrada; por lo
cual García Conde decide capitular a mediodía, permitiéndole Suchet
abandonar la plaza al frente de su guarnición con todos los honores.
Las bajas de los franceses son
de 1.500 hombres; para tomar la plaza han lanzado sobre sus defensas y
gentes 6.000 balas de cañón y 3.000 bombas y granadas; en el exterior
de Lérida excavaron 6.400 metros de trinchera. Los
soldados españoles sufren 1.200 bajas, y otros 2.000 civiles resultan
muertos.
Por la masacre y la prematura
pérdida de tan fortificada plaza, García Conde será acusado de
traición, si hubiese mantenido la defensa del castillo separada de la
gente podría haberse defendido quizás más tiempo, aun que los
franceses estuvieran en la villa. El general se sentirá injustamente
vilipendiado, y se pasará al ejército francés.
8 junio
1810:
Toma de Mequinenza
El mariscal Suchet envía al
general Musnier a tomar el castillo de Mequinenza, en el noroeste de
España, punto clave donde confluyen el río Segre
con el Ebro.La plaza está defendida una guarnición de 1.200 españoles,
a las órdenes del coronel Carbón.
El 19 de mayo Musnier se
presenta con su división de 5.000 hombres, 4 compañías de ingenieros
y 2 de artillería
y; más tarde traerán sus piezas. La noche del 2 de junio los franceses
concluyen la excavación de su trinchera y emplazan 16 cañones, mientras
la infantería asalta la villa y la guarnición hispana se retira al
castillo; Musnier ordenará bombardearlo el 8 de junio. La
artillería de la guarnición resiste hasta que la francesa logra
destrozar los parapetos, barridos de defensores con fuego de
fusilería.
A las 10:00 de la mañana el gobernador
capitula la plaza, y toda la guarnición es hecha prisionera y enviada a
Francia. Los atacantes apenas sufrieron bajas.
13 junio
1810: Tropas
francesas del general Montmarie ocupan
Morella, sin resistencia.
16 junio a 10 julio
1810:
I Sitio de
Ciudad Rodrigo.
Napoleón ordenó el 17 de
abril reunir en Salamanca a los 2º, 6º y 8º Cuerpos de Ejército y
una Reserva de caballería, un contingente en total de 80.000 soldados,
al mando del Mariscal Massena, Príncipe de Essling, con la misión de
invadir por tercera vez Portugal, abriéndose paso hasta Lisboa entre
las tropas anglolusas de Wellesley, pero antes Ney deberá tomar la
plaza fuerte de Ciudad Rodrigo con el 6º Cuerpo.
Gobierna la villa y fortaleza Andrés
Pérez de Herrasti, veterano militar, y tiene bajo su mando 6.000
infantes, 100 jinetes y los 340 Lanceros guerrilleros al mando del
intrépido Julián Sánchez, " El Charro ", que profesa un
odio visceral a los franceses.
Pero la fortificación de la
ciudad es débil: una muralla medieval, que el gobernador ha hecho
reparar y modernizar, fortificando el arrabal de San Francisco
y habilitando 3 conventos como apoyo. La torre de la Catedral serviría
de polvorín; las municiones y abastos de la guarnición son abundantes.
La plaza está artillada con 86 piezas.
El 30 de mayo llega el
mariscal Ney con el grueso de su 6º Cuerpo de Ejército, contabilizando
las tropas francesas en la zona 25.000 infantes, 1.250 jinetes, más de 3.000
artilleros, y 373 zapadores. Con ellos llega el tren de artillería del
8º Cuerpo de Ejército, al mando de Junot, de 29 cañones, 11 morteros,
8 obuses y 2 pedreros, con dotación de 700 proyectiles cada pieza.
Además traerán consigo más de 22.000
sacos terreros y material para hacer más
de 2.600 cestones.
Este ejército francés se
despliega de Ledesma en el norte hasta San Felices de los Gallegos en el
sur; mientras el 2º Cuerpo de Ejército al mando de Reynier cubre la
izquierda del Tajo y el Guadiana, más al sur. Al oeste, en Portugal, se
halla el cuerpo expedicionario británico de Wellesley, a tan sólo 6
leguas de Ciudad Rodrigo.
La noche del
15 al 16 de junio, los franceses comienzan a realizar las labores de
sitio, abriendo la primera zanja a 500 metros de la plaza. Siendo
hostigados por salidas y fuegos desde la fortaleza, emplazan 6 baterías
artilleras. Los granaderos franceses toman el convento
de Santa Cruz. en la noche del 23 de junio.
A las 04:00 horas del 25 de
junio, 46 cañones franceses comienzan a bombardear la plaza, siendo su
fuego contestado por la artillería hispana, que pronto silencia la 3
baterías, ocasionando muchas víctimas y desmontando sus piezas y
defensas. En los dos días sucesivos los franceses lanzan de de 60
a 70 bombas por hora, destruyendo obras y casas, pero la guarnición
cambia de sitio sus cañones con frecuencia.
El 28 los franceses logran
abrir una brecha. El mariscal Ney vuelve a ofrecer la rendición al
gobernador en nombre de su superior, Massena, con amenazas de matar a
todos si no acceden, pero los defensores se niegan. La batalla se
reanuda 3 horas después. La artillería de Ciudad Rodrigo desmonta dos
baterías, sin embargo los sitiadores toman el convento de San Francisco,
lo que les permite levantar 3 baterías más, objetivo fallido de una
salida de los hispanos el día 5 julio.
A las 04:00 horas del 9 de
julio abren fuego todas las baterías francesas, ensanchando la brecha
abierta hasta 40 metros, aunque los españoles la protegen con
sacos de tierra y se parapetan tras ella.
La mañana del 10 de julio los
franceses inician el asalto, y a las 18:00 horas los sitiados alzan
bandera blanca, cuando los atacantes ya están en lo alto de los muros,
demolidos, como casi toda la ciudad, por la acción de las 24.000 balas de cañón y 15.000 bombas y
granadas arrojadas contra ella empleando 61.000 kilogramos de
pólvora.
Los franceses tienen 1.230
bajas; los españoles tuvieron 1.455 bajas entre la guarnición y más de 200
entre los civiles. Los hispanos reprocharán a los ingleses su absoluta
falta de apoyo o ayuda a pesa de su cercanía la plaza; pero el Vizconde
de Wellington no podía aventurarse contra un número tan elevado de tropas enemigas.
16 junio 1810: Muere
el jefe guerrillero Ventura Jiménez en combate contra franceses.
9 julio 1810:
Napoleón Bonaparte anexiona
Holanda a Francia.
21 julio 1810:
Minado del
Fuerte de la Concepción.
Tras tomar los franceses Ciudad Rodrigo, tan
sólo queda otra plaza fuerte en la frontera entre España y Portugal
que impida al mariscal Massena continuar su avance hacia el país luso:
el Fuerte de la Concepción, una de las mejores fortificaciones de
Europa, pero los españoles no pueden guarnecerla lo suficiente para
evitar su captura.
El británico Vizconde de Wellington tiene
establecida su línea defensiva dentro de Portugal y tampoco puede
desplazar tropas allí, pues serían pronto sitiadas y superadas por el
gran ejército francés del mariscal Massena, asi que el 19 de junio
ordena a sus ingenieros que preparen la voladura del Fuerte de la
Concepción.
John Burgoyne, capitán de los Royal
Engineers, decide colocar cargas de pólvora de tal forma que a los
franceses les resultase difícil el reparar la fortaleza y que resultase
indefendible. Los británicos emplazan 100
barriles, de 64 libras de pólvora cada uno, en el este del fuerte, y
otros 60 en el centro por si no les da tiempo a destruir la plaza antes
de que lleguen los franceses. Para el día 20 de julio ya han emplazado
otros 190 barriles en los ravellines, y esperan la orden definitiva de
Wellington.
Los ingenieros y el fuerte son vigilados de
lejos por el 14º de Dragones británicos, con algunos infantes, que el
día 11 de julio se enfrentan con un destacamento francés en Villar de
Puerco, cuya misión es tomar la fortaleza. Los franceses forman en
cuadro y rechazan a la caballería, causándoles bajas.
El 21de julio la patrulla inglesa avista un
gran contingente de franceses en dirección al fuerte, y envían un
mensajero a Burgoyne, que detona de inmediato las cargas, destruyendo
así el magnífico Fuerte de la Concepción.
15
a 28 agosto 1810:
Sitio de
Almeida.
Tras tomar los franceses la plaza
fuerte hispana de Ciudad Rodrigo y estar demolido el fuerte de La
Concepción, pueden los napoleónicos continuar su marcha hacia la
frontera natural entre España y Portugal cruzando el río Coa,
protegido del lado luso por dos fortalezas opuestas a las anteriores:
las de Almeida y Elvás.
El
mariscal Ney continúa con las operaciones de la tercera invasión de
Portugal marchando a conquistar la pequeña fortaleza de Almeida, ya
dentro del país luso. La protege una guarnición aliada de 4.600
infantes y 60 jinetes portugueses con 100 cañones apostados en los
muros, al mando del coronel inglés William Cox.
El día 24 de julio la vanguardia
de Ney libra un combate en el paso del río Coa contra la división
ligera del general Craufurd, que se retira a Almeida. El 15 de agosto
comienzan los franceses las labores de sitio, para el día 26 ya tienen
emplazadas 11 baterías con más de 50 cañones, con los que
bombardearán la plaza desde las 06:00 horas, lanzando más de 6.100
proyectiles impulsados por unos 9.000 kg de pólvora.
A las 13 horas de
comenzar el bombardeo francés, uno de los proyectiles impacta en el
polvorín, donde hay unos 4.000 proyectiles cargados, 150.000 libras de
pólvora en barriles y cerca de un millón de cartuchos de fusil. La
colosal explosión mata a 200
defensores y arrasa la fortaleza; los supervivientes se rinden la
mañana del día 28.
Los franceses dejarán una
guarnición de 1.300 hombres en lo que queda de Almeida y continuarán
su campaña hacia el oeste de Portugal.
21 agosto
1810:
El
mariscal francés Bernadotte es elegido Rey de
Suecia.
28 agosto
1810:
Expedición francesa a Murcia
El 18 de agosto el general Sebastiani
parte de Granada al mando de un ejército de 10.000 franceses y 17
cañones, para derrotar al recién reorganizado Ejército del Centro
español del general Blake, que ya cuenta con 4.000 infantes, 1.800 jinetes y 14
cañones, reclutados en Murcia, Alicante y Cartagena entre otros
lugares. El
día 26 llegan los franceses, cometiendo todo tipo de atrocidades y
saqueos, hasta Lebrilla, muy cerca de Murcia, encontrando que Blake
tiene a sus tropas bien desplegadas y atrincheradas. Sebastiani ordena
de nuevo a sus tropas replegarse a Granada.
14 septiembre 1810:
Combate de la Bisbal.
El general español O'Donell
decide atacar la retaguardia de Suchet embarcando algunas tropas en
Tarragona mientras el comanda otro contingente desde Villafranca, de
donde parte el 6 de septiembre. Marcha por varias localidades catalanas
hasta llegar a Pineda, desde donde envía 2 batallones y 60 jinetes contra Palamós y San Feliú de Guixols,
mientras él va a Tordera.
Desde Tordera, O'Donell envía exploradores
a Hostalrich y Gerona, y el día 14 de septiembre ataca con 60 húsares
y 100 infantes a las tropas franceses acantonadas en La Bisbal, mientras
otra división le sigue detrás y otra se posiciona de reserva en el
valle de Aro.
O'Donell apresa a muchos franceses y el resto, al mando del general Schwartz
se encierran en un castillo, donde por la noche también capitulan. El
resto de tropas españolas derrotan a las guarniciones de San Feliú de
Guixols y Palamós, capturando un total de 1.200 franceses prisioneros,
entre ellos el general Schwartz, y 17 piezas de artillería. Por tal
acción O'Donell será premiado con el título
de conde de La Bisbal.
15 septiembre 1810: El
ejército francés del mariscal Massena entra en Portugal.
27 septiembre 1810:
Batalla de Busaco.
El Vizconde de Wellington se
ha mantenido con sus tropas anglolusas en las Líneas
de
Torres Vedras, posición inexpugnable desde donde esperan a los
franceses, que tras destruir el fuerte de Almeida, avanzan por Portugal
hacia sus posiciones, sin encontrar ninguna resistencia.
Wellington decide pasar a
la ofensiva: reúne 25.000 soldados británicos y otros 25.000
portugueses al mando de Beresford, y sale al encuentro de los tres
Cuerpos de Ejército de Massena, al mando de Ney, Junot y Reynier, en
total 66.000 soldados. El inglés se detiene entorno a los cerros de
Busaco.
Tras reconocer las
posiciones aliadas, Massena planea enviar a los Cuerpos de Ney y Reynier
al asalto de las alturas de Busaco, que tan sólo están defendidas por
dos divisiones; pero Wellington ha adoptado su táctica favorita,
ocultando a la vista de sus atacantes las tropas con las que realmente
cuenta.
El Cuerpo de Reyner
inicia su ataque hacia las 06:00 horas, alcanzando la cima ascendiendo
por su lado derecho, pero son desalojados de allí por una carga a la
bayoneta de 88º de Rangers. Una hora después los franceses intentarán
dos asaltos más contra la colina, pero ambos son igualmente repelidos
con muchas bajas.
Después de las 08:00, Ney
ataca el flanco izquierdo británico, logrando hacer retroceder a los
defensores, pero los aliados detienen su asalto concentrando abundantes
descargas de fusilería y artillería, consiguiendo que se replieguen.
Después se suceden a lo
largo de la mañana una serie de escaramuzas, y Massena ordena retirada
tras haber perdido 4.500 hombres; por su parte Wellington
sufre unas 1.500 bajas, y retorna victorioso hacia las Líneas de Torres Vedras.
12 a 13 octubre
1810:
Defensa de Fuengirola.
Lord Blayney recibe la orden de
tomar la estratégica plaza costera de Fuengirola, disponiendo para ello
de un batallón británico, otro alemán, el regimiento español de Toledo
auxiliado por guerrilleros, 4 cañones ligeros y una pieza de sitio
servidas por 69 artilleros, en total unos 1.600 infantes, apoyados desde
el mar por 2 fragatas y 5 lanchas cañoneras.
El castillo de Fuengirola está guarnecido por
sólo una compañía de unos 160 polacos al mando del capitán
Mlokosiewitz, con 4 vetustos cañones que estaban en la plaza, servidos
sólo por tres artilleros españoles, y además una docena de Dragones
franceses.
A las 13:00 horas de la tarde, los
guerrilleros españoles asaltan la plaza matando a un par de polacos,
pero son expulsados por una descarga cerrada de 40 de ellos. Blayney
despliega a sus tropas en las colinas de la inmediaciones y pide la
rendición del castillo, Mlokosiewitz le desafía a que intente tomarla.
Los buques ingleses comienzan a bombardear
Fuengirola; los artilleros españoles al servicio de los polacos huyen,
encargándose estos de disparar las obsoletas piezas, con tal destreza
que hunden una cañonera y destrozan las restantes; sólo las fragatas
continúan hostigando la plaza, fuera del alcance de su menguada pero
eficaz artillería.
Blayney ordena a toda su
infantería asaltar el castillo; un comandante británico resulta muerto y
Mlokosiewitz cae herido, pero Fuengirola continúa en manos de los
polacos. Los atacantes retroceden tras sufrir muchas bajas entre muertos
y heridos, mientras los defensores cuentan 3 muertos y 13 heridos.
Durante el resto de la noche, unos
60 polacos logran romper el cerco avanzando desde Mijas y se unen a los
sitiados, mientras otros 200 polacos al mando del capitán Brosniz se
aproximan a Fuengirola.
La mañana siguiente, las fragatas
inglesas reanudan el bombardeo, derruyendo la torre del castillo;
Blayney envía un emisario a la guarnición para invitarles a rendirse,
pero Mlokosiewitz no le permite entrar. Los ingleses continúan
cañoneando la plaza hasta que el castillo se incendia. El capitán polaco
convoca un consejo de guerra a las 13:00 horas, y todos sus
oficiales votan por continuar resistiendo.
Por la tarde llega el navío de
línea Rodney, de 74 cañones, transportando otro batallón británico de
refuerzo, de unos 1.000 soldados. Blayney, por su parte, teme la llegada
de un contingente de 5.000 italianos y franceses al mando del general
Sebastiani.
Aprovechando que Blayney envía
tropas a la playa mientras desembarcan los refuerzos, Mlokosiewitz
dirige una salida con 130 polacos atacando al regimiento español y
batallón alemán, que son arrollados en sus posiciones al ser
sorprendidos; varias decenas son muertos o heridos, y otros 40 son
capturados con toda la batería artillera.
Después los polacos giran las
piezas británicas y las disparan contra sus propios barcos. Blayney,
absorto por la determinación francesa, ordena un inmediato asalto para
recuperar los cañones, pero los polacos hacen explotar la munición antes
de retirarse. Los aliados forman una nueva línea de 300 británicos y
1.000 germanos y españoles.
Los 200 infantes polacos de
Brosniz atacan por sorpresa el flanco de la línea aliada, los
aterrorizados soldados ingleses creen que se trata de la vanguardia de
la división de Sebastiani y huyen en desbandada.
Blayney lucha hasta que es
derribado de su montura, siendo capturado. Los alemanes son derrotados
por los hombres de Mlokosiewitz; finalmente los españoles son
dispersados tras intercambiar varias descargas en inferioridad numérica;
los aliados se retiran al Rodney.
Por su heroica defensa de
Fuengirola, Napoleón concederá a Mlokosiewitz la Legíon de Honor.
Blayney permanecerá prisionero de los polacos varios años.
14 octubre
1810:
Combate de Sobral. La
vanguardia del ejército francés que invade Portugal, al mando del
mariscal Massena, llega a Sobral, ante la primera Línea de Torres
Vedras, donde se parapeta
el ejército angloportugués. Desde
finales del año pasado, 10.000 portugueses han trabajo en su
construcción, que ha costado a la corona británica 100.000 libras
esterlinas, que han sufragado más de 100 reductos armados con 450
cañones. Unos
25.000 milicianos portugueses las guarnecen; asegurando, gracias a sus
puestos de señales en las cimas más altas, que un mensaje se pueda
transmitir de un extremo a otro de las líneas en unos 7 minutos. Los
franceses realizan hoy un ataque para tantear las defensas, llegando
Massena a la conclusión de que con sus 36.000 soldados no podrá
atravesarlas sin sufrir muchas bajas y abrirse paso después con los
suficientes hombres como para ocupar Lisboa. Después
de meditarlo durante un mes, Massena ordenará a su ejército replegarse
unos 40 km., a una posición entre Santarém
y Rio Maior.
4 noviembre 1810:
Combate de Baza, Andalucía; Milhaud
hace que Blake se retire.
3 diciembre 1810:
Los ingleses apresan una flota
francesa en la Isla de Francia, futura Martinica.
15 diciembre 1810:
Comienza el sitio de
Tortosa.
Aquí finaliza esta cronología.
u
Volver
a Portada de Guerras Napoleónicas
Si
eres miembro De Re Militari, También puedes consultar otros Servicios
en Línea.

|