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 Las
Guerras Napoleónicas
Capítulo
XXIV
Enero a febrero 1814
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de épocas y temas, todo disponible en esta página:
Sexta Coalición: Invasión
aliada de Francia septentrional I: enero a febrero 1814.
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Las Guerras Napoleónicas:
Capítulo XXIV
Invasión Aliada
de Francia Septentrional (I): enero a febrero 1814
1814
1 enero 1814:
Los Aliados invaden Francia.
El pasado mes de noviembre, los ejércitos de Prusia, Rusia,
Austria y Suecia se detienen en la orilla oriental del Rin, mientras
sus líderes acuerdan cómo continuar su ofensiva contra el Imperio Francés,
decididos a derrocarlo para reinstaurar la monarquía anterior a la
Revolución. Mientras, la Francia meridional ya había sido
invadida por tropas de Inglaterra, Portugal y España, que también
detienen su avance en espera de órdenes.
El 1 de diciembre de 1813, los monarcas aliados
emitieron un comunicado en Frankfurt, dando a conocer a los franceses
de que su intención no era destruir su patria y saquear sus bienes, si
no únicamente derrocar al emperador Napoleón I, por lo cual reanudarían la guerra
contra él hasta conseguirlo, invadiendo Francia.
Sin embargo, aunque estén de acuerdo con la
finalidad común, los cuatro principales coaligados tienen criterios
muy dispares respecto a los objetivos de la próxima campaña.
El Zar Alejandro I de Rusia, que aporta el mayor
contingente de tropas a la Coalición, quiere a toda costa entrar en
París para resarcirse del incendio de Moscú acaecido durante la
ocupación francesa en 1812, e imponer humillantes condiciones a los
franceses. La realidad es que la potencia del ejército ruso suscita
recelos en todos los demás aliados.
El Emperador Francisco I de Austria no desea ni
la destitución de Bonaparte como gobernante absoluto, ni perjudicar en
demasía a su ejército, si no obligarle a firmar un tratado de
no-agresión, que le oferta el canciller Metternich, para mantener un
equilibrio de fuerzas en la posguerra contra el pujante Imperio Ruso.
Napoleón se niega a firmar.
El rey Federico Guillermo III de Prusia quiere
vengar la ocupación de Prusia y Alemania alcanzando una victoria
total, hostigando a la Grande Armée en su previsible retirada hasta completar su
aniquilación, para que no vuelva a rehacerse jamás ni suponga una
amenaza para sus vecinos, aunque recele de la ventaja bélica que
alcanzaría Rusia sobre Europa.
El Primer Ministro de Inglaterra, el Earl de
Liverpool, quiere destituir a Napoleón pero sin perjudicar a sus
tropas más de lo estrictamente necesario para conseguirlo, con tal de
que siga existiendo un equilibrio de fuerzas en Europa, pues en caso
de destruirse al ejército francés Rusia tendría preeminencia; además
exigirá que Bélgica se independice de Francia.
El 21 de diciembre, aún sin estar de acuerdo en
su modo de actuación una vez derrotado Napoleón, los ejércitos aliados
se movilizan para invadir la Francia septentrional y oriental.
Hoy, 1 de enero de 1814, un contingente aliado
de unos 400.000 soldados, con el Príncipe y mariscal Karl Felix Schwarzenberg como comandante en jefe, cruza el
Rin por varios puntos, buscando converger en París, el objetivo en
que todos los coaligados coinciden; el resto lo decidirán en
conferencias durante el transcurso de la campaña.
El Ejército de Silesia, con unos 60.000 prusianos, alemanes y rusos
al mando del general prusiano Gebhard Leberecht Blücher, es el primero en invadir Francia cruzando por Mainz y Nancy hacia el valle
del Aube, al noroeste de París. Este ejército conformará el grupo
central de la invasión, siendo su punta de lanza al atacar en
vanguardia. Se espera de él que pueda romper las líneas defensivas francesas.
El Ejército de Bohemia, de 160.000 austriacos, rusos y alemanes al mando
conjunto del mariscal austriaco Schwarzenberg y el mariscal ruso
Barclay de Tolly, cruza por Basle y Langre,
en dirección al valle del Sena, al este de la capital francesa. Este
contingente abarcará el flanco izquierdo del despliegue central
aliado, y tiene por cometido inicial apoyarle penetrando en todo lo
posible en territorio francés hasta alcanzar la capital.
El Ejército del Norte, con 100.000 rusos
y suecos, entrará por la frontera de Holanda y atravesando Bélgica, en dirección al
valle del Oise, pero lo cierto es que este contingente aún no es del
todo operativo y no se acercará a Laon hasta marzo, por lo que no
podrá cumplir hasta entonces su función de flanco derecho más que
como una lejana amenaza.
Otra columna con unos 80.000 soldados
austriacos, al mando de los generales Bubna y Bellegarde, entra en
Francia desde Suiza camino de Lyon. Al permitir esta acción, los
suizos rompen su tradicional neutralidad posicionándose del lado de
los aliados.
A los ejércitos aliados descritos
seguirán varias columnas, pues se estima que los coaligados han
movilizado hacia la frontera nororiental francesa unos 650.000
hombres. Otros 230.000 están cercando las guarniciones que los
franceses dejaron en Alemania antes de retirarse, y que
podrían marchar a Francia a medida que los asedios concluyan.
En total los ejércitos coaligados tendrían
pues unos 880.000 soldados; a estos habrán de sumarse los ingleses, portugueses y
españoles del frente meridional, más de 100.000 soldados, parte de
ellos ya en territorio francés desde el pasado mes de octubre.
1 enero 1814:
Napoleón prepara la
defensa de Francia.
El 5 de noviembre del pasado año, los restos de
la Grande Armée regresaron a la patria llegando a Mainz unos
70.000 soldados, concluyendo así la II Guerra de Liberación, en la que
Prusia recuperó las fronteras de Alemania de 1804, desapareciendo la Confederación del Rin; ahora todos los estados alemanes que
fueran aliados de los franceses se suman a las fuerzas de la
Coalición.
Tras su retirada de Alemania, los franceses
dejaron guarniciones en una serie de fortalezas próximas a la frontera
con Francia para obstaculizar el avance de los ejércitos aliados, que
pronto les pusieron sitio, aunque algunas ya fueron cercadas durante
la guerra. Quedan así abandonados a su suerte, en total, unos
100.000 soldados franceses.
Sin la desaparecida Grande Armée, ni el apoyo
militar de los estados alemanes, las plazas sitiadas en el extranjero
van cayendo sucesivamente.
Una de las primeras en rendirse fue Dresde, en
donde los coaligados permiten al mariscal Saint Cyr realizar una
capitulación honrosa, dejándole abandonar la capital con sus 25.000
soldados, que pueden retornar a su patria; en cambio, la guarnición de Erfurt se rendirá
incondicionalmente al quedarse sin comida.
Llegado el 1 de enero de 1814, son cuatro las plazas
que continuarán bajo asedio: Hamburgo, defendida por 30.000 soldados
del mariscal Davout; Magdeburgo, mantenida por el
general Le Marois; Wittemberg, cuya resistencia dirige el general
Lapoype, y Danzig, ocupada por el general Rapp, pero que ya se halla
negociando su rendición.
En toda Europa se piensa que Francia ha perdido
su poderío militar continental al no poder mantener sus conquistas,
derrotada por los ejércitos de los ejércitos coaligados, que el 21 de
diciembre se movilizan de nuevo con el objetivo de acabar con el
Imperio.
La maniobra sorprende mucho a Bonaparte, quien esperaba
ver a sus adversarios retirarse a sus cuarteles de invierno para
reiniciar las hostilidades en primavera, aunque inmediatamente
cursa órdenes para formar otra Grande Armée con levas masivas entre la
ciudadanía: espera reclutar nada menos que 900.000 hombres.
Pero después de 25 años de guerras y conflictos
internos, la última generación francesa está diezmada; más de la mitad
ha muerto, o está prisionera en el extranjero, y muchos han vuelto
inválidos de los frentes, convirtiéndose en vagabundos o pensionados.
Son muy pocos los soldados franceses veteranos
en servicio, precisamente ahora que la situación de Francia es más
adversa que nunca, con grandes ejércitos invadiendo las fronteras del
noreste y otros ocupando posiciones en el sur de la nación. Los
adolescentes huyen de los reclutadores, y estos deben acudir a las
cárceles en busca de candidatos.
El ardor patriótico que se vivía en Francia en
tiempos de la Revolución ha decrecido, y de hecho Napoleón prevé que
algunas provincias se pasarán a la causa aliada, como pueda ser la de Jemmapes. Pero el
Emperador cuenta aún con buenos y leales oficiales entre sus
tropas, admiradores de su aura heroica o de las
reformas civiles que decretó.
El último llamamiento a filas de
Napoleón será un desastre, en parte por la falta de tiempo motivada por
la celeridad del avance aliado. La movilización de la Guardia Nacional y
las levas civiles sólo aportarán unos 40.000 soldados, algunos de ellos
niños de 14 o 15 años de edad o inválidos declarados anteriormente no
aptos para la milicia.
El que fuera el mejor ejército
europeo ha decaído. Sus soldados, encuadrados en 16 Cuerpos de Ejército,
estarán precariamente armados, vestidos, equipados y adiestrados. Muchos
recibirán su fusil poco antes de combatir. Debido a la carencia de armas
de fuego, se encarga darles picas a 6.000 de ellos. Los campesinos
recolectarán armas de los enemigos caídos en batalla, para después
dárselas a sus soldados.
Lo cierto es que Francia está
indefensa ante la gran invasión de la Coalición.
París, el centro administrativo y
el alma del Imperio, objetivo principal de las columnas enemigas, sólo
cuenta con unos 80.000 soldados para su defensa. Otros 20.000 más
vigilan los pasos de los Alpes, y otros 100.000 están al sur del país,
en el Ejército de España al mando del mariscal Soult; en total
Bonaparte dispondrá de unos 200.000 soldados; entre ellos hay algunos
millares de polacos en la Legión del Vístula.
Sin embargo los defensores
contarán con muchas prerrogativas por luchar en su propio suelo, como la
facilidad de obtener alimentos, información y ayuda de sus paisanos en
todo momento, además de despreocuparse de sus líneas de comunicaciones.
Napoleón parece sobreponerse súbitamente del
agotamiento y el hastío que se habían adueñado de él, dispuesto a
planificar estrategias defensivas contra la invasión, a pesar de la
inferioridad del ejército francés, como sucedía en los comienzos de su
carrera militar.

La Invasión de Francia por los
Aliados ( 1814 )
2 enero
1814:
Fin del Sitio de Danzig.
La guarnición de la ciudad
portuaria de Danzig, en Prusia, sufre un largo asedio desde que la
Grande Armée se retirase del reino al inicio de las revueltas
antifrancesas que desembocarían en la I Guerra de Liberación, siendo
cercada por tropas y milicianos
prusianos desde el 21 de enero del pasado año, a los que se sumarían
tropas rusas.
Los franceses realizaron una
vigorosa defensa de la plaza, durante la cual hicieron muchas salidas
con un destacamento liderado por el capitán Chambure, que en una sola
noche llegaron a causar más de 150 bajas a los rusos por solo 3 propias;
en otras acciones inutilizaron piezas de artillería pesada o destrozaron
atrincheramientos de los sitiadores.
Pero a finales del pasado año, el
cerco aliado mostró su efectividad al agotarse los alimentos de los
defensores, y el general Rapp, su comandante, decide capitular ante el
Príncipe de Württemberg, quien le oferta una rendición honrosa que les
permitiría volver a Francia con todos sus heridos, armamento, municiones
equipos, y estandartes.
Sin embargo los rusos traicionan
lo pactado en venganza por sus pérdidas, desarman a los 10.000 infantes
franceses y les envían prisioneros a Rusia, de donde muy pocos volverán.
5 enero
1814: Napoleón ordena al mariscal Augerau
defender la zona de Lyon.
9 enero 1814:
Continúa el avance aliado; el mariscal Víctor abandona la Línea de los
Vosgos.
11 enero 1814:
Nápoles se une a la
Coalición.
Tras la II Guerra de Liberación, Francia pierde a
casi todos sus aliados. En Italia, el mariscal francés Joaquín Murat,
el que fuera uno de los más apreciados por Napoleón, y que fue nombrado
por este Virrey de Nápoles, completa su traición firmando la
paz con las potencias coaligadas y aliándose con Austria, que amenazaba
sus dominios.
12 enero 1814:
En Alemania, los Aliados asaltan y toman la fortaleza de Wittemberg.
14 enero 1814:
El mariscal Ney ordena la evacuación de
Nancy ante el avance de Blücher.
14 enero 1814:
Dinamarca se une a la
Coalición.
Como consecuencia directa del
resultado de la II Guerra de Liberación, Inglaterra y Prusia obligan a
los daneses a romper su alianza con el derrotado Imperio Francés para
sumar sus fuerzas a la Coalición. La Paz de Kiel firmada hoy además
impone a Dinamarca la cesión de todo el territorio de Noruega a Suecia,
que lo retendrá durante casi un siglo.
19 enero 1814:
Los Aliados entran en Dijon.
23 enero 1814:
Napoleón confía la regencia a la
Emperatriz Maria Luisa.
24 enero 1814:
José Bonaparte, nombrado Teniente General del Imperio.
25 enero 1814:
Blücher entra en Nancy.
27 enero 1814:
Combate de Saint Dizier.
Napoleón ha decidido emplear sus
escasas tropas con la mejor eficiencia posible, atacando por separado y
consecutivamente a las tres columnas aliadas que invaden Francia camino
de París. El 25 de enero abandona la defensa de la capital a su
hermano José Bonaparte y se dirige a Chalons sur Marne, donde
establece su cuartel general.
La vanguardia del Ejército de Silesia del general Blucher, unos
30.000 prusianos y rusos se dirigen hacia Saint Dizier, mientras el
Ejército de Bohemia de Schwarzenberg marcha hacia Bar sur Aube, a unas
35 millas de la primera localidad, con el propósito de reunirse.
Bonaparte decide atacar a los aliados antes
de que unan sus ejércitos, concentrando el 26 de enero a 41.000
franceses en Vitry le François, entre Saint Dizier, hacia donde se
dirige el 2º Cuerpo del mariscal Víctor, y Chalons, ocupada por el
mariscal Ney con tropas de la Joven Guardia.
El 6º Cuerpo del mariscal Marmont cubrirá el flanco izquierdo del despliegue francés, y las
tropas de la Vieja Guardia, dirigidas por Mortier, el derecho. El
Cuerpo de Reserva de París, de Gerard, queda en reserva cerca de
Troyes.
Blücher llega hoy a Saint Dizier
encontrando tropas francesas, pero el enfrentamiento acaba terminando en
escaramuza y los aliados pueden continuar avanzando para reunirse.
29 enero 1814:
Batalla de
Brienne.
La vanguardia del Ejército de Silesia del
general Blücher marcha al sur camino de París, llegando a la localidad
de Brienne; el Ejército de Bohemia del general Schwarzenberg está tan
sólo a 12 millas. El 28 de enero el general Gyulai llega a Vendeuvre y
el general Württemberg a Bar sur Aube.
Napoleón hace maniobrar a 25.000 soldados hasta
que logran situarse en la retaguardia del Ejército de Silesia, de unos
30.000 prusianos y rusos, situándose entre Saint Dizier y Montierender,
mientras la vanguardia aliada, de unos 13.000 hombres, ocupa Brienne.
Blücher desconoce el tamaño del contingente
francés emplazado a su espalda, hasta que sus hombres logran capturar
dos correos franceses con información al respecto, y llama en su
auxilio a las tropas de los generales Saken, Olsufiefv y Pahlen.
Hacia las 14:00 horas, Napoleón
ordena asaltar la plaza a 18.000
franceses de los Cuerpos de Ejército de Ney y Víctor; en la acción
destacan las intervenciones de la caballería del general Grouchy y la
artillería, cuyo fuego mantiene alejados a los prusianos que intentan
contraatacar.
Durante la lucha, una unidad de
Cosacos está a punto de apresar al propio Bonaparte, pero al caer la
tarde los asaltantes logran expulsar a los defensores, dirigidos por el
propio Blücher y su lugarteniente, el general Gneisenau, que también
estuvieron a su vez cerca de ser capturados cuando los franceses ocupan
el castillo de la localidad.
Por la noche, las tropas rusas al
mando del general Saken lanzan un asalto que es repelido por los
franceses. Pasadas las 00:00 horas, los aliados optan por retirarse
hacia las colinas de Trannes, en dirección a Bar Sur Aube, para reunirse con el Ejército de Bohemia.
Los franceses sufren unas 3.000
bajas y los aliados unas 4.000. Este enfrentamiento supone la primera
toma de contacto entre los contendientes y; aunque haya vencido, es una derrota estratégica para
Napoleón, al no impedir la reunión de los ejércitos aliados.
30 enero 1814:
Conferencia de
Chaumont
En la villa francesa de Chaumont
los generales aliados celebran su primera conferencia para decidir los
objetivos de la campaña.
De momento todos están de acuerdo
en que, como Napoleón parecer haber recuperado su espíritu de lucha y
está dispuesto a resistir hasta el final, lo mejor será agrupar los
ejércitos aliados para, aprovechando su superioridad numérica, acosar
los flancos y la retaguardia de los ejércitos franceses, que se verán
obligados a retirarse sin poder atacar por separado a las columnas de la
Coalición.
Sin embargo, el respeto de los
líderes aliados hacia el genio militar de Bonaparte es tal, que
coinciden en el hecho de evitar
en lo posible enfrentamientos directos con tropas comandadas por él.
Pero el general Blücher odia a Napoleón de forma casi irracional, y
declara que le combatirá en cuanto se le presente la mínima ocasión de
vencerle.
1 febrero 1814:
Batalla de La Rothière.
Tras la batalla de Brienne, 39.000
hombres del Ejército de
Silesia al mando de Blücher se retiran derrotados al sur, pasando por La Rothière
hasta llegar a las colinas de Trannes, donde
Schwarzenberg,
el comandante en jefe de los ejércitos de la
Coalición y general al mando del
Ejército de Bohemia,
envía un correo comunicando que manda nutridos refuerzos para
ahuyentar a Napoleón. Pero Blücher, planea enfrentarse a él y acampa.
Bonaparte despliega a sus tropas en forma de "U"
con su línea central de Dienville hasta Mesnil pasando por La Rothiére, defendida
por el Cuerpo de Gerard, el 2º de Víctor, la artillería de la Guardia,
de Drouot y la caballería de la Vieja Guardia, de Nansouty. Al noroeste, en Brienne,
el mariscal Ney con la Joven Guardia, y
al este, entre el Bosque de Ajou y Chaumesnil, el 6º Cuerpo de Marmont y
el 5º Cuerpo de Caballería de Milhaud.
En total, Napoleón emplaza en el sector de La Rothière unos 30.000 infantes, 13.500 jinetes y 132 cañones servidos
por 1.500 artilleros.
Son días invernales muy malos, con intensas
nevadas que dificultan mucho la visibilidad, entorpeciendo la labor de
las patrullas de reconocimiento y la movilidad de la infantería; los
jóvenes reclutas franceses son los que más padecen los rigores del
clima; en cambio sus enemigos rusos lo soportan mejor.
Blucher despliega al sur de La Rothière a los rusos del Ejército de Silesia. La primera línea está formada
por los 6º y 9º Cuerpos y es comandada por el general Sacken. En
Reserva quedan el 3º Cuerpo de Granaderos, del general Raevsky,
el 5º de Guardia Imperial y dos Cuerpos de caballería; al mando
de Barclay de Tolly; atrás, en las colinas de Trannes, se apostarán el
Zar, el rey de Prusia, Blücher, y mas tarde se les unirá
Schwarzenberg.
Napoleón es informado de la llegada de más
tropas aliadas y el mismo monta a caballo al frente para comprobarlo.
Efectivamente, más unidades llegan al sector por el sur y el este.
El Ejército de Bohemia envía a Blücher el 3º
Cuerpo de Ejército del general Giulay, que se se posiciona al sur de
Divenville, el 4º de Wittemberg, que avanza hacia el sureste de Mesnil, el
gran Cuerpo
Austro-Bávaro de los generales Wrede y Frimost, que toman posiciones
al este de
Chaumesnil y el Bosque de Ajou,
y un Cuerpo de
caballería ruso, que se posiciona al sur de Mesnil; además de una columna de
500 milicianos prusianos.
En total, Blücher dispondrá de unos 80.000
soldados, 15.000 jinetes y 338
cañones servidos por 4.000 artilleros; el triple de fuerzas de
infantería y artillería que los franceses.
Napoleón se percata del vuelco que ha dado su
situación y dispone los preparativos para un repliegue hacia Lesmont,
al noroeste, pero Blücher da a los rusos la orden de atacar.
Al mediodía, los 11º y 36º regimientos de Cazadores
rusos del general Sacken avanzan al norte
apoyados por el fuego de dos baterías. Nansouty ordena una carga a sus Dragones de
la Vieja Guardia, pero no no pueden romper los cuadros rusos y se retiran.
La artillería francesa bombardea las posiciones de Sacken,
quien ordena traer más artillería de la Reserva para apoyar un segundo
asalto de los Cuerpos de infantería rusa, recibidos con descargas
de fusilería de la división del general Duhesme, atrincherada en
La Rothiére, fuego de la artillería francesa y una segunda carga de
caballería de la Vieja y la Joven Guardia enviadas por Nansouty, unos
6.000 jinetes en total.
Varias unidades de Dragones y Húsares rusos; unos 1.500 jinetes rusos,
contraatacan de frente y por su flanco izquierdo a la
caballería francesa, deteniendo su
acometida y amenazando con envolver su retaguardia. Los jinetes de Nansouty,
a pesar ser cuatro veces más, dan media vuelta a sus grupas y se retiran
en desbandada hacia el norte.
Los rusos persiguen a la caballería francesa,
sorprendidos de su cobardía, capturando unas 24 piezas de artillería
ligera. El general Milhaud envía al este de
La Rothiére una división de Dragones que cierra la brecha y hace
replegarse a los jinetes rusos, pero no a su infantería, que continúa
avanzando hacia la villa.
Los 6º y 9º Cuerpos de Ejército ruso asaltan La
Rothiére recibidos por nutridas descargas de fusilería del general Duhesme y metralla de artillería, pero la humedad de la
nevada ha inutilizado gran cantidad de pólvora y muchos de los mosquetes
y cañones de ambos contendientes no disparan; las sangrientas luchas
callejeras que se suceden se libran a bayonetazos, cuchilladas,
culatazos, patadas, puñetazos en incluso a pedradas.
Blucher ordena al 3º Ejército Austriaco del
general Giulay que avance para apoyar el asalto marchando hacia el sur
de Dienville, pero en cuanto los soldados del general Gerard abren fuego
contra los desmoralizados austriacos, estos se repliegan al sur.
Al noreste de La Rothiére, los bávaros y
wittembergianos atacan las localidades de Morvilliers y Chaumensil, que
son defendidas con éxito por las tropas del mariscal Marmont y la
caballería del general Milhaud, y con refuerzos enviados por el mariscal Víctor
penetran en el flanco derecho aliado por el pueblo de La Giberie. El
general Wrede y el Príncipe de Wittemberg piden desesperadamente tropas de la Reserva.a Blücher
Hacia las 16:00 horas, los rusos y prusianos
ocupan el centro y el sur de La Rothiére pero los franceses retienen la
parte norte, bombardeando los barrios que ocupan los aliados. Sacken
también pide más tropas a Blücher para tomar la localidad, pero
este prefiere enviar toda la Reserva al flanco derecho.
Napoleón observa que la Reserva aliada marcha
hacia el sector de La Giberie, dejando debilitadas sus posiciones en La
Rothiére, enviando contra los aliados al sur de la villa al general Colbert
con una división
de caballería de la Guardia Imperial. El 9º Cuerpo ruso es cogido por sorpresa, sufriendo muchas bajas. Blücher da
una contraorden a Barclay de Tolly para que haga volver las reservas.
Mientras, en el flanco derecho los Ulanos
austriacos se imponen a los jinetes del Cuerpo de Caballería de Milhaud en la franja de terreno entre Morvilliers y Chaumensil, y ambos
pueblos quedan defendidos sólo por la división del general Lagrange.
Hacia las 16:00 horas, la infantería aliada de Wrede y el Príncipe de
Wittemberg toma Chaumensil, pues los dos batallones franceses se
repliegan
sin luchar, en espera de refuerzos.
Poco antes de las 19:00 horas, Bonaparte envía
a Chaumensil, en apoyo del contraataque de Lagrange y la división
de caballería de Domerc, a la 2ª división de caballería de la Guardia,
del general Guyot, y la 1ª división de Voltigeurs, con 16 cañones. Pero
la caballería aliada es superior; tres regimientos de jinetes
austro-bávaros desbandan a los franceses y toman toda su artillería; los
fugitivos escapan al amparo de una nevada.
Los aliados toman después La Giberie, y
retienen Chaumensil, posición que separa el flanco izquierdo francés
de su centro. El Cuerpo de Marmont queda aislado, y sus infantes huyen presa del pánico,
siendo muchos de ellos muertos por la caballería
ligera bávara. Napoleón se percata de que ya no puede mantenerse, y
ordena que las tropas de Ney y Grouchy protejan la retirada del resto
del ejército hacia el noroeste, más allá de Brienne.
Al anochecer, Napoleón ordena al general
Rottembourg, de la 2ª división de Tiradores de la Joven Guardia, que
tome el sur de La Rothiére para obstaculizar el avance aliado. Los
agotados y diezmados rusos huyen ante las primeras descargas de los
franceses, quienes introducen en las estrechas calles cuatro cañones que
provocan una gran incendio. La caballería de la Joven Guardia entra en
la caótica población, Sacken resulta herido.
A las 20:00 horas Blücher envía a La Rothiére
la 2ª división de Granaderos, hasta ahora en la Reserva, y a una brigada
austriaca, mientras Giulay bombardea Dienville. Una hora después todas
las unidades francesas se han replegado en buen orden al este de Brienne.
La oscuridad de la noche, acompañada de una intensa ventisca de nieve,
obliga a los aliados a suspender la persecución, aunque los franceses
disparan algunos cañonazos.
Los aliados han sufrido unas 6.400 bajas entre heridos y muertos; de
las cuales unas 4.000 corresponden a las tropas del general Sacken. Los
franceses tienen unas 6.000 bajas y han perdido más de 50 cañones;
además unos 4.000 soldados desertarán en la madrugada y durante el día
siguiente. Blücher pasará la noche en el castillo de Brienne, el mismo que abandonó
hace unos días; Napoleón se retira al este, hacia Troyes.
2 febrero 1814:
Conferencia de Brienne.
El Canciller austriaco Von Metternich se reúne
con el Vizconde de Castlereagh, Robert Stewart, responsable de los
Asuntos Exteriores del gobierno británico, y que impulsara la entrada
de Inglaterra en la Guerra de Independencia Española, para socavar el
poderío del Imperio Francés en el continente, una vez que fuera
derrotado en el mar en la batalla de Trafalgar, de la que él mismo fue
en parte artífice al ser entonces Ministro de la Guerra.
El diplomático inglés llegó el pasado 24 de
enero a las filas de los aliados, estando completamente de acuerdo con
el Sistema de Metternich, doctrina geoestratégica que busca mantener
el equilibrio de fuerzas militares en Europa, política tradicional de
Gran Bretaña desde hace más de un siglo. De momento acuerda con el
Canciller austriaco que las fronteras de Francia vuelvan a ser las del
Antiguo Régimen cuando Napoleón sea vencido, lo cual dan por seguro
debido a la gran superioridad de los ejércitos aliados.
Los conferenciantes no logran sin embargo
acordar si es mejor ocupar París antes o después de haber derrotado a
Bonaparte, pero la guerra contra él continúa.
2 febrero 1814:
I Consejo de Guerra aliado.
Los comandantes aliados deciden
hoy dividir a sus fuerzas en avance hacia la capital para facilitar su
suministros.
Blücher parte de Brienne a las 09:00 horas con
el Ejército de Silesia, en marcha hacia Meaux, atravesando Châlons por
la ribera del Marne, y Schwarzenberg se encamina con el Ejército de Bohemia hacia Troyes,
siguiendo el curso del Sena pasando por Sens y Fontaineblau. Entre
ambos ejércitos marcharán los Cosacos de los generales Seslawin y
Wittgenstein.
Mientras, Napoleón planea establecer otra línea
en Arcis sur Aube, en el camino a París.
Al día siguiente, 3 de febrero, Bonaparte entra
en Troyes; la derrota y la retirada en La Rothiere ha bajado la moral
de sus tropas. Los supervivientes del 6º Cuerpo del mariscal Marmont
llegan a Arcis, perseguidos por los aliados del general Wrede, que
quema el puente de la localidad poco después, obligando a Napoleón a
retirase más al oeste, a Nogent sur Seine, dejando a Grouchy contener
a los Cosacos en el camino en Troyes.
3 a 9 febrero 1814:
I Congreso de
Chatillon.
Los gobiernos coaligados intentan que Francia,
ahora militarmente débil, renuncie por vía diplomática a los
territorios que ha ocupado desde 1789 y que aún mantiene dentro de sus
fronteras, evitando mayor efusión de sangre. Con este motivo celebran
una reunión en Chatillon. El Imperio Francés estará
representado por Caulaincourt, Austria por Stadion, Rusia por
Razourmovski, e Inglaterra por Castlereagh; Prusia no desea ningún
acuerdo.
Al inicio del congreso, la actividad militar
aliada se ralentiza hasta paralizarse, a instancias de Inglaterra, y
sobre todo, Austria, pasividad que enfurece a Rusia y Prusia. Blücher
pedirá a su rey permiso para maniobrar hacia el valle del Marne, que
le es concedido el día 4 de febrero; junto a él marcharán los Cosacos
de Pahlen; pero Schwarzenberg, el comandante supremo de la Coalición,
permanecerá inactivo hasta el fin del congreso.
La reunión se suspenderá cuando el Marqués de Caulaincourt manifieste, tras
haber escuchado las exigencias aliadas, que no puede hacer concesiones
sin el permiso expreso de Napoleón; pero este no responde, por
hallarse en Nogent sur Seine reuniendo tropas para continuar la
campaña más extraordinaria de toda su carrera.
El 9 de febrero el congreso se cerrará en falso
ante la falta de respuesta francesa, y al día siguiente Schwarzenberg
reanudará la marcha del Ejército de Bohemia hacia París, mientras
Napoleón dedica toda su atención a cerrarle el paso a Blücher.
8 febrero 1814:
Batalla del Río Mincio.
En Italia, el mariscal francés Joaquín Murat,
Virrey de Nápoles, firmó el pasado 11 enero un tratado de paz aliándose
con Austria. En un exiguo gesto de amistad a Napoleón, al que había
traicionado con su acción, cedió el mando de los 41.000 soldados
franceses de su Cuerpo al mariscal Eugene, que se retiran a Francia
sin esperar encontrar gran oposición.
Al general austriaco Bellegarde se le ordena
destruir este contingente antes de que se repliegue a su patria y
pueda unirse al resto de los ejércitos del Emperador, y de paso
recuperar las posesiones que el Imperio Austro-Húngaro tenía en el
norte de Italia, esperando encontrarlas desguarnecidas.
Eugene despliega 34.000 soldados en la ribera
nororiental del río Minicio, en una línea norte-sur desde el lago
Garda hasta el río Po, enviando a los otros 7.000 a cubrir su flanco
sur. Planea practicar un doble envolvimiento con las mermadas
divisiones de Grenier y Verdier; además cuenta con una división de
caballería y una unidad de Guardias italianos.
Bellegarde avanza hacia el Mincio con 35.000
soldados repartidos en tres divisiones al mando de Radivojevich,
Pflacher y Vecsey. Otra al mando Helfende marcha hacia Mantua,
mientras una brigada permanece ante el fuerte de Peschiera. Bellegarde
cree que los franceses se retiran y que en el Mincio sólo habrá una
retaguardia nominal.
Desde las 09:00 horas, varias unidades
austriacas cruzan el Mincio por Borgetto, entablando confusos combates
con los franceses que se recrudecen una hora después y se prolongan el
resto del día. Eugene envía refuerzos al frente y organiza un
contraataque, expulsando a los austriacos al otro lado del río, aunque
no puede cruzar el puente de Borgetto por anochecer.
Al día siguiente Bellegarde teme una ofensiva
francesa y se repliega, pero en realidad Eugene había ya dispuesto
retirarse a Goito y Mantua. En esta batalla imprevista e infructuosa
los franceses han sufrido unas 3.500 bajas y los austriacos unas
4.000.
10 febrero 1814:
Batalla de
Champ Aubert o Champaubert
El 5 de febrero, Blücher avanza
hacia Châlons al mando del Ejército de Silesia, con el objetivo
personal de llegar a París, cuando es informado de que cerca se halla
el Cuerpo de Ejército del mariscal Macdonald, decidiendo aprovechar la
oportunidad de destruirlo, enviando contra él varias divisiones. Pero
los franceses se repliegan a Meaux, quemando tras ellos los puentes
sobre el Marne, impidiendo así que los aliados les alcancen.
La noche del 7 de febrero, Blucher
llega a Sezanne, y en un exceso de confianza por la falta de presencia
militar francesa, comienza a dividir su grupo. Así, las
unidades acamparán repartidas entre las villas de Sezanne, Epernay, Montmirail
y
Etoges.
Pero al poco de acampar, los
aliados reciben la noticia de que los Cosacos del general Pahlen han
sido derrotados por una fuerza francesa desconocida 48 horas antes,
dejando su flanco izquierdo sin protección. Aunque se rumorea que
Napoleón está en el sector y que pueden haber sido hombres bajo su
mando, Blucher decide continuar la campaña.
Para el día 8 de febrero, el
Ejército de Silesia avanza hacia la capital de Francia dividido en dos
grupos, separados unas 44 millas entre sí: el principal marcha muy
desperdigado por el el
Gran Camino de París, que pasa por Cheteau Thierry, y el grupo más
pequeño anda por el Pequeño Camino de París, que pasa por Champ Aubert y
Montmirail.
Napoleón planea aprovecharse de la
separación del Ejército de Silesia, reorganizando sus escasas tropas
para formar grupos de ejército de tamaño y valía lo suficientemente
justas como para adquirir ventaja sobre los aliados sin dejar indefensos
otras zonas. Pero sabe que sólo tendría oportunidades de derrotar a los
invasores si hace maniobrar a sus tropas con gran celeridad, para contar
con el factor sorpresa e impedir que estos se refuercen.
Como defensa inmediata ante
cualquier maniobra hostil del Ejército de Bohemia del mariscal Schwarzenberg, que desde el día 7 de febrero acampa en Troyes, Bonaparte
deja al mando del mariscal Oudinot dos Cuerpos de Ejército, unos 39.000
soldados, entre los cuales hay veteranos de la campaña en España. Para
atacar a Blücher, Napoleón acoge bajo su mando otros 30.000 soldados,
unos 10.000 de ellos jinetes, y 120 cañones.
El 9 de febrero, Napoleón ya está con su
contingente en Sezanne, a unas 10 millas del grupo menor del Ejército de
Silesia, a cuyo encuentro continúa avanzando; las patrullas del general
prusiano Von Yorck avisan de la presencia de caballería francesa el
mismo día. Blücher marcha a Bergeres a por refuerzos, dejando sólo en
Champ Aubert al Cuerpo de Ejército ruso del general Olsufiev,
infravalorando la rapidez de marcha de los franceses.
A las 10:00 horas de la mañana del 10 de
febrero, los soldados de Bonaparte caen sobre los 5.000 desprevenidos
aliados y 24 cañones del general Olsufiev, que luchan con valentía
por la creencia de que Blücher les enviará refuerzos, pero esto no
sucede, y el enfrentamiento termina hasta las 15:00 horas tras ser
rodeados por la caballería francesa.
El Cuerpo de Olsufiev resulta aniquilado; 4.000
de sus hombres son muertos, heridos o capturados, entre estos últimos su
propio general, además de perder toda su artillería. Los franceses
sufren sólo 200 bajas, y comienzan a recuperar su fe en Napoleón.
11 febrero 1814:
Batalla de
Montmirail.
En la mañana del 10 de febrero,
Napoleón ordena al mariscal Macdonald dirigirse hacia Montmirail con su
Cuerpo de Ejército, atrayendo al Ejército de Bohemia hacia él por ser
los franceses de esta unidad menos numerosos y estar de camino a París.
Si el señuelo tenía éxito,
Bonaparte atacaría a las unidades rusas o prusianas una por una según se
fuesen aproximando al Marne, al oeste de su posición, y después Macdonald maniobraría para cortar la retirada de los aliados que cayesen
en la trampa.
Pero Macdonald tiene que esperar
hasta hoy un equipo de pontoneros con material y herramientas para poder
moverse y cumplir la orden; la falta de ingenieros de este tipo es un
problema para los franceses durante toda la campaña.
Aun así, el plan funciona, y los
Cuerpos de Ejército rusos del general Saken acuden en persecución de
Macdonald, cuando el contingente de Napoleón avanza hacia ellos de forma
inesperada y el mariscal comienza a moverse para cortarles la retirada.
A las 11:00 horas, Napoleón ordena
a sus 19.000 franceses que ataquen a los 18.000 soldados aliados y 90
cañones del general Sacken. Este resiste con la esperanza de recibir
algún socorro del resto del Ejército de Silesia, sufriendo muchas bajas.
El general Yorck acude en ayuda de
Sacken desde Chateu Thierry, al norte, con dos Cuerpos de Ejército
prusianos que consiguen asegurar un ruta de escape para los rusos, estos
consiguen abrirse paso en un encarnizado enfrentamiento, siendo
perseguidos por la caballería francesa, que acuchilla a muchos de los
fugitivos.
Los rusos sufren 6.000 bajas y
pierden 13 cañones; los franceses tienen 2.000 bajas.
12 febrero 1814:
Batalla de Chateau Thierry
Tras la batalla de Montmirail, el general Von
Yorck vuelve a su cuartel en Chateu Thierry protegiendo la retaguardia
de los diezmados Cuerpos de Ejército rusos de Sacken; en total los rusos
y prusianos suman unos 30.000 soldados.
A pesar de su inferioridad numérica, Napoleón
no se detiene descansar tras su victoria en Montmirail, y ordena al
Cuerpo de Ejército del mariscal Ney hostigar la retirada aliada.
Los franceses alcanzan la retaguardia prusiana
en la ribera del Marne, y aunque Von York emplaza bien su artillería, no
evita que la caballería de La Vieja Guardia haga una masacre; muchos
prusianos prefieren rendirse.
Los prusianos sufren 3.000 bajas y pierden 9
cañones; los franceses tienen 600 bajas. Con esta acción Bonaparte
recupera la moral y la confianza de sus hombres, que pasan la noche en
Chateau Thierry, mientras los aliados se retiran a Reims.
14 febrero 1814:
Batalla de
Vauchamps.
El 13 de febrero Napoleón sale de
Chateau Thierry, y enardecido por sus últimos triunfos sobre el Ejército
de Silesia de Blücher, cree que es el momento de atacar al Ejército de
Bohemia de Schawarzemberg, que está más al oeste.
Mientras las fuerzas del mariscal
Mortier persiguen a los Cuerpos aliados derrotados y en retirada de los
generales Sacken y Yorck, Napoleón deja al Cuerpo de Ejército del
mariscal Marmont, de tan sólo 2.500 infantes y 1.800 jinetes, en Etoges,
en el Viejo Camino de París, en vigilancia de las maniobras del resto
del Ejército de Silesia.
Pero la mañana del 14 de febrero,
la vanguardia del Ejército de Silesia, 5.700 hombres del Cuerpo de
Ejército del general Zeithen, comienza a avanzar. Marmont se retira de
su posición con sólo dos horas de ventaja sobre los prusianos,
dirigiéndose a Vauchamps, cerca de donde recoge otros 5.000 soldados
franceses que Napoleón dejó en el sector.
Bonaparte ordena a Marmont que
ataque con sus 9.300 franceses al Cuerpo de Zeithen, prometiéndole
mandar tropas contra el grueso del ejército de Blücher.
A las 10:00
horas el mariscal Marmont comienza su ataque contra la columna prusiana
de Zeithen, que a su vez está a tres horas de camino del contingente de
Blücher. El Cuerpo prusiano se mantiene por breve tiempo para después
retirarse ante el empuje francés.
Napoleón envía a la caballería del
general Grouchy contra el flanco derecho de los 20.000 soldados
comandasdos por Blücher, quien comprende que los atacantes no son una
fuerza aislada o rezagada, si no unidades lideradas porl
propio Bonaparte, ordenando un repliegue de vuelta hacia el este, por el
Viejo Camino de París.
Sin embargo la caballería de
Grouchy se retrasa debido terreno pantanoso por el que debía avanzar, y
su maniobra de envolvimiento fracasa, pudiendo escapar de la trampa la
mayor parte de los prusianos de Blücher, atacados por unos 30.000
franceses, que hostigan la retirada
de los rusos y prusianos hasta Chalons.
Durante la jornada los aliados
sufren 7.000 bajas entre muertos, heridos y prisioneros, además de
perder 16 cañones, carros de suministros y gran parte de la caballería.
Los franceses tienen unas 600 bajas.
Esta derrota es humillante para
Blücher, que durante los últimos 5 días ha perdido en combate unos
20.000 hombres y 62 cañones, para terminar retirando todo su ejército,
mientras que sus adversarios han defendido París perdiendo unos 3.500
soldados. Para Napoleón ha supuesto el colofón a una de las campañas más
espectaculares de su vida, ganándose incluso la admiración de sus
enemigos, que no volverán a infravalorarle.
Pero lo cierto es que Blücher
podrá rehacerse de sus pérdidas, y Bonaparte no.
15 febrero 1814:
Wellington reanuda la ofensiva aliada en la
Francia meridional.
17 febrero 1814:
Combate de Mormant.
18 febrero 1814:
Batalla de Montereau
El 10 de febrero, mientras
Napoleón atacaba al Ejército de Silesia del general Blücher que se
aproximaba hacia París por el norte, el mariscal Schawerzemberg iniciaba
sus preparativos para marchar hacia la capital desde el este con su
Ejército de Bohemia. inactivo durante una semana en su cuartel general
de Troyes.
Protegiendo el este de la capital
se hallaban tan sólo los Cuerpos de Ejército franceses de los mariscales
Víctor y Oudinot, que ante la avalancha de los coaligados se repliegan
por el Camino de París hacia Nogent, al oeste, uniéndose al Cuerpo de
Macdonald para improvisar una débil línea defensiva en el río Yeres, a
tan sólo unas 25 de millas de la capital, en donde empieza a cundir el
pánico.
Ocupado en su lucha contra Blücher,
todo lo que hace Bonaparte es enviar al Cuerpo de Ejército de Mortier a
la ciudad de Soissons, en vigilancia de cualquier maniobra de apoyo de
las vanguardias del Ejército del Norte, comandas por el general Bulow, y
que amenazan Laón avanzando desde el norte, atravesando Bélgica.
El 15 de febrero, tras poner en
fuga a todo el Ejército de Silesia, Napoleón aumenta sus tropas
marchando hacia el suroeste, recogiendo los Cuerpos de Ejército de
Víctor, Oudinot, Macdonald, Mortier y Marmont, obligándo a sus hombres a recorrer los 100 Km
de distancia que les separan del Ejército de Bohemia en dos días
agotadores, pues al día siguiente continúan andando hacia el sur.
El 17 de febrero los generales Gérard y Grouchy atacan el flanco aliado, defendido por el Cuerpo
austro-bávaro del general Wrede, sucediendo un breve enfrentamiento en
el pueblo de Mormant, que sin embargo hace desistir al desmoralizado Schwarzenberg
de avanzar con todo su ejército hacia París, pues teme que, tras el
repliegue de Blücher, los franceses del mariscal Augerau salgan de Laon
cortando su ruta de suministros y de huída.
Para cubrir su retirada,
Schwarzemberg destaca al Cuerpo de ejército del Príncipe Eugéne de Wurttemburg,
de unos 10.000 infantes, 1.000 jinetes y 26 cañones en la villa de Monterau, en la confluencia de los ríos Sena y Yonne;
los puentes al este de la localidad fueron quemados poco tiempo después
de que los aliados invadieran el país.
El 18 de febrero, las tropas francesas avanzan
hacia Monterau debiendo cruzar el Sena por carecer de pontoneros.
Enseguida los austriacos y bávaros les hostigan para impedirles el
paso, hasta que a las 15:00 horas llega Napoleón al sector,
reorganizando el despliegue de sus soldados y ordenando emplazar una
gran batería artillera.
Tras un
pesado y sangriento bombardeo francés, sigue el asalto de la
infantería y caballería del general Gerard, feroz por su elevada moral
y cruento por su ausencia de piedad. Miles de aliados prefieren
rendirse para evitar ser asesinados. Eugenio de Wurttemburg se retira
totalmente derrotado con menos de la mitad de sus hombres.
Los aliados sufren unas 6.000 bajas, de ellas
unos 2.000 resultaron muertos o heridos y otros 4.000 son capturados;
los franceses tienen unas 2.000 bajas.
Napoleón ha conseguido defender París por
segunda vez, a pesar de hallarse inicialmente en inferioridad de 3 a 1
( sus 80.000 franceses contra los 240.000 aliados), poniendo en fuga al Ejército de Bohemia
hacia Troyes, y separándolo del Ejército de Silesia. Tras este encuentro, los
comandantes aliados se convencen de
que no deben menospreciar las capacidades de los franceses y su
Emperador.
21 febrero 1814:
Combate de Mry; Schawarzenberg se retira a Bar sur Aube.
22 febrero 1814:
II
Consejo de Guerra Aliado; Blücher avanza al sur con 50.000 soldados.
23 febrero 1814:
Schwarzenberg evacua su cuartel general de Troyes.
24 febrero 1814:
Napoleón entra en Troyes con cerca de 90.000 soldados
franceses.
26 febrero 1814:
III
Consejo de Guerra Aliado; Blücher decide marchar hacia París.
27 febrero 1814:
Combates
de
Meaux y Bar sur Aube.
El 24 de febrero, Napoleón envía a
los mariscales Oudinot y Macdonald, con tres Cuerpos de Ejército y tres
Cuerpos de Caballería franceses, en persecución de la retirada del
Ejército de Bohemia del mariscal
Schwarzenberg,
dejando al Cuerpo de Marmont vigilando al Ejército de Silesia del
general Blücher, que creía replegándose a Châlons; el propio Bonaparte
se queda con su contingente en Troyes.
Pero el 26 de febrero, Blücher
decide reanudar de nuevo su marcha hacia París, batiendo al Cuerpo de
Marmont en La Ferte Gaucher, que se retira, junto al Cuerpo del mariscal
Mortier, hacia La Ferte sous
Jouarre, en el río Marne. Después el Ejército de Silesia maniobra
hacia el oeste, ganando posiciones a Napoleón, que tras leer el informe
de Marmont se convence de que los aliados avanza hacia la capital.
El 27 de febrero, Bonaparte recoge al Cuerpo
de Ejército del mariscal Ney y comienza a avanzar hacia el este,
planeando una trampa con la que espera cercar y destruir por completo
al Ejército de Silesia antes de tres días y ahuyentar al de Bohemia.
Blücher, con unos 50.000 aliados, no resiste
la tentación de atacar a los 10.000 franceses de los Cuerpos de Marmont y Mortier, tal y como esperaba Napoleón, que comienza a
avanzar hacia la retaguardia prusiana con sus 35.000 soldados,
mientras los Cuerpos de Oudinot y Macdonald, con 42.000 hombres,
evitan cualquier socorro de Schwarzemberg, que después Bonaparte
planea expulsar de Francia, firmando una paz con Austria.
Pero en lugar de retirarse hacia el Marne,
con Napoleón había dispuesto, Marmont y Mortier lo hacen hacia Meaux,
parapetándose en la villa tras tomarla al Cuerpo del general Sacken, a
la vanguardia del Ejército de Silesia; sin embargo esta acción cierra
a los prusianos el camino a París.
El mismo día, Schwarzenberg en lugar de huir de Oudinot
y Macdonald, aprovecha que Napoleón se halla combatiendo a Blücher,
para detenerse en Chaumont, ordenando a sus tropas dar media vuelta
hacia el enemigo, marchando hacia Bar sur Aube; esta inesperada
maniobra que sorprende a Bonaparte obliga a 12.000 soldados del
mariscal Macdonald a replegarse hacia el oeste, hacia Troyes,
restándole a Oudinot un cuarto de sus efectivos.
El plan de envolvimiento de Napoleón fracasa.
El 28 de febrero, Blücher llega a 6 millas al este de Meaux; Marmont y
Mortier se retiran. Napoleón irá en persecución de Blücher, pero la
falta de pontoneros le retrasará en cada río que encuentre en su
camino. Mientras, Schwarzemberg se limitará a reanudar su lento avance
hacia París.
27 febrero 1814:
Batalla de Orthez, al sur de Francia, entre
británicos y franceses.
Aquí finaliza esta cronología.
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